martes, 22 de septiembre de 2020

Técnicas de Estudio. El Subrayado

 Quizá es la técnica más conocida pero no por ello es una técnica bien entendida, ni bien aprovechada.  El objetivo más común de la gente al subrayar es el de resaltar de forma visual aquella información que se cree más importante. Desde este punto de vista, sólo con detectar aquellas palabras “clave” tendríamos suficiente. Pero entonces nos perdemos gran parte de su efectividad.



Si leemos el texto completo antes de pasar a subrayar, podemos detectar con más facilidad aquellas partes más esenciales y de mayor relevancia. Estamos analizando el texto y ello conlleva hacer un esfuerzo para detectar qué información y qué conceptos son realmente los más importantes para así poder destacarlos.  Ello hará que se graben con mayor facilidad estos conceptos en nuestra memoria y además facilitará el poder repasar el tema.

Esta técnica es la base de la que partirán las otras técnicas que se vayan a aplicar, es un trabajo previo a un resumen, un esquema, o de cualquier otra técnica con un nivel de complejidad mayor.

Puedes subrayar de forma lineal aquella información que desees destacar trazando líneas sobre o bajo las palabras o frases que hayas escogido como más significativas o importantes. Esta sería la forma más habitual de subrayado.

Otra de las formas es subrayar en vertical en la fila correspondiente a la primera letra y en la de la última en una parte concreta del texto, con este tipo de subrayado estas destacando un párrafo entero, una cita, etc.

Una forma muy original de hacer el subrayado es tras subrayar, anotar el margen del párrafo la idea principal que has extraído del mismo. De esta forma cuando tengas que repasar, solo con una ojeada tendrás disponible la idea clave de cada parte del texto y esto te ayudará a dar una estructura a los conceptos del tema.

También ayuda anotar en el margen aquellas dudas que necesites aclarar, puntos que te interesen de una manera especial, información que debes ampliar para entender mejor el concepto, etc. Se trata de completar el texto para hacerlo más comprensible y por tanto más accesible.

Para hacer un buen subrayado, lo mejor es utilizar los diferentes estilos de subrayado que hemos visto en los párrafos anteriores, y así conseguir destacar la información más importante del texto, dotará al texto de una estructura y tendrás fácilmente disponible las ideas más importantes del texto, además de completarlo con lo que se logra facilitar la comprensión.

Puede que no te parezca importante, pero es un tiempo dedicado al subrayado es un tiempo muy fructífero para el estudio. Si comienzas a leer un tema cualquiera sin utilizar esta técnica, después sigues estudiando otra materia, o haciendo los ejercicios de otra asignatura,….seguramente no serás capaz de recordar tanta información con la suficiente claridad de conceptos como crees.

En cambio, cuando utilizas  el subrayado te obligas a hacer una lectura activa del texto, a detenerte en cada párrafo y lo más importante a comprender el texto, identificar palabras o datos de especial importancia. Has realizado una lectura comprensiva del tema y has incrementado tu rendimiento en el estudio de este tema en concreto.

Uno de los errores más comunes es subrayar demasiado por temor a descartar información que pueda no parecernos importante y en cambio sí lo sea. Por ello es necesario antes de comenzar a subrayar, identificar los elementos más importantes del texto:

  • Palabras clave: suelen estar en los enunciados o la primera frase del texto. Estas palabras clave te ayudarán a estructurar la información, te ubicaran y te darán información relevante sobre aquello que estás estudiando en un solo vistazo
  • Definiciones y explicaciones: desarrollan conceptos que suelen ser relevantes, por lo que normalmente dan información importante para comprender lo que estamos leyendo. Subraya las definiciones o explicaciones de un concepto.
  • Categorías, clasificaciones y listados: son elementos que suelen dar información complementaria sobre un determinado concepto o proceso. Sin duda, cuando te encuentres una clasificación, categorización o listado, es probable que lo debas subrayar
  • Ejemplos: si en el texto en el que estás trabajando encuentras un ejemplo que te ayude a entender el concepto que estas estudiando, es interesante que lo destaques. En caso de que no exista ningún ejemplo, pero se te ocurra alguno, puedes añadirlo en el margen ya que te facilitará el estudio y los repasos posteriores.

Otra estrategia es revisar las preguntas de exámenes anteriores o inventarte posibles preguntas de examen. De estas preguntas, reales o no, se detecta qué información es la más relevante.

Consejos:

1. Evita subrayar más de 2/3 palabras seguidas à si te pasas dificultas la discriminación de la información de interés

2. No subrayes con un solo estilo de línea. Cuando te encuentres con datos o ideas muy relevantes emplea un tipo de subrayado que manifieste énfasis (enmárcalo, rodéalo,..) así dentro de la información que extraigas podrás establecer una jerarquía que te ayude a distinguir aquellos conceptos que sean de mayor importancia

3. Usa diferentes colores. Utiliza un color para cada categoría de información. Esto facilitará que de un solo vistazo seas capaz de seguir un hilo de información concreto. No toda la información va a ser del mismo tipo, por tanto, al utilizar diferentes colores para clasificar según grado de importancia. Al utilizar siempre un mismo color para un determinado elemento de tu texto, tu cerebro se esta entrenando para detectar automáticamente el tipo de información en función del color, y esto te va a permitir procesar y asimilar la información con mayor rapidez y facilidad.

4. Cuidado con los colores muy chillones. Mejor utilizar colores más neutros o pasteles ya que cansan menos tu vista

5. Anota y completa la información. Utiliza notas al margen y enmarcarlas en un círculo para identificar instantáneamente su relevancia dentro del contenido general cuando te pongas a repasar

Ahora, a practicar!

jueves, 17 de septiembre de 2020

¿Estudias?. Gana eficiencia



Este es un extraño año, seguro que en ese punto todos estamos de acuerdo.

Me aventuro a afirmar que nadie podía imaginar un inicio de década tan convulso, difícil y raro, muy raro. 

Incluso parece que no fuese real ¿verdad? 

Pareciera que en algún momento, todos despertaremos y nos echaremos unas risas comentando esta pesadilla colectiva. Pero no, es real y no importa lo que pareciera, al final lo que és, és. 

Por ello, miro hacia atrás y cobró consciencia de aquellos momentos en los que durante años hemos mostrado lo "blandengues" que éramos, con sandeces como por ejemplo aquello de la "depresión postvacacional", ¿recuerdan? y de cuyo síndrome milagrosamente se ha producido una curación generalizada este Septiembre. 

Así que de repente, la vuelta a las rutinas más elementales adquieren categoría de anclajes que nos recuerdan una normalidad perdida y añorada.

Una de estas rutinas es la del encuentro con los estudios. A pesar de la inseguridad reinante respecto a sí las clases mantendrán su formato clásico o se tendrá que volver a las clases online, algo es seguro: el estudiante va a tener que estudiar y a superar exámenes. 

Por tanto, vamos a ver un tema que siempre es interesante tener presente en este punto de partida del curso académico: las técnicas de estudio.

Este primer post refleja una aproximación global y en entradas posteriores iremos viendo de forma más detallada algunas de las técnicas más usadas por su eficacia. Comenzamos!

1. Cada hora de estudio para 10 minutos

Descansa 10 min por cada hora de estudio. Eso sí, no utilices el periodo de descanso para mirar tus redes sociales. Lo más fácil si lo haces es que se te vayan los minutos sin darte ni cuenta. Es más apropiado hacer un poco de ejercicio físico, darse una ducha rápida, tomar un refresco, tomarse un tentempié……

2. Crea el ambiente de estudio perfecto

Cuidado con las distracciones que puedas tener en tu lugar habitual de estudio:

·  Controla tu teléfono móvil: apágalo o escóndelo

·  Apaga o aléjate del lugar donde este la TV.

· Si estudias directamente del ordenador o la Tablet, puedes utilizar algunas aplicaciones o extensiones que bloquean las redes sociales en el caso de que te cueste no utilizarlas.

·  Si eres de l@s que estudias en la biblioteca, mejor si te sientas en un sitio que no esté cerca de pasillos o puertas y te puedas distraer.

 

3. Música ideal para aprobar los exámenes

Te gusta estudiar mientras escuchas música, lo recomendable es escuchar música clásica o algunas grabaciones que son “música de concentración”.  Evita escuchar música de ritmos muy “activantes”, con un sonido estridente o aquellos éxitos de los que tu conozcas bien las letras. Te van a causar interferencias desde la primera nota.

 

4. Cómo actuar en el día a día

 

·  Haz mapas mentales de los contenidos vistos en clase y esto te ayudará a recordar su estructura

·   Haz ejercicio físico regularmente, especialmente esto es importante que se haga antes de los exámenes, al menos durante 20 minutos. Este hábito mejorará tu rendimiento y te ayudará a despejar la mente.

· Piensa en positivo, no te desanimes antes de hora ni des cabida a pensamientos catastrofistas

·   Organízate. Es importante tener constancia y llevar al día las asignaturas.

·  Haz interesante tu tarea. Mira en el temario informaciones nuevas que te motiven y que conviertan la tarea en un reto.

·  Planifica los contenidos y planifica la semana. Esto te proporcionará una mayor eficiencia a la hora de controlar el temario.

· Cuando notes que la atención decaiga prueba a cambiar el lugar del estudio y con esto debería mejorar el nivel de atención.

·  Ensaya: hacer simulaciones de exámenes es muy efectivo y además te estás preparando mentalmente para cuando llegue el momento del examen real

5. La noche antes del examen, evita estudiar toda la noche. Duerme un mínimo de ocho horas, la falta de descanso te provocara un cansancio que se mermara tu nivel de atención, tu energía y tu concentración, todo ello puede traducirse en una mayor probabilidad de cometer fallos. Si has trabajado los puntos anteriores, seguro que te va a salir muy, muy bien. Confía en ti.

 

6. ¡Llegó el momento!

Sí los nervios se disparan, antes de comenzar el examen:

· Respira: Coge aire por la nariz hasta llenar todo tu tórax y suéltalo lentamente por la boca hasta eliminar todo el aire aspirado. Repite 2 o 3 veces. Es una forma rápida de relajar tensión.

·  Lee detenidamente todas las preguntas antes de escribir una sola letra.

·  Suele ocurrir en esta primera lectura que la tensión nos bloquee y pensemos que no sabemos responder a ninguna ¡Calma! Esto es solo un espejismo propio de la situación.

·  Respira como se indica en el punto anterior y relee cada una de las preguntas. De repente ocurre: ¡Esta la sabes!

·  Empieza a responder el examen justo por esta respuesta con la que has visto la luz.

·   Si el examen es tipo test: responde solo aquello que realmente sepas

·   Si es un examen de desarrollo: resulta apropiado dejar un pequeño espacio en blanco por si quieras añadir más adelante algún concepto que de repente recuerdes.

·   Aquellas preguntas que te produzcan más dudas, déjalas para el final. Nunca respondas por orden de aparición un examen. Corres el riesgo de que al inicio encuentres una pregunta con la que tengas mayor dificultad y te encalles

·  Calcula bien el tiempo: en ocasiones te sabes muy, muy bien un tema y sin darte cuenta consumes tanto tiempo respondiendo esa pregunta concreta, que te falta tiempo para desarrollar correctamente el resto de respuestas.

·   Repasa antes de entregarlo

 

7. Y esto no termina aquí …. Cuando días después, te dicen cuál es el resultado del examen, es muy buena idea pedir tutoría y junto a tu profesorado, hacer una revisión de tus respuestas.

De ese modo, obtendrás información de:

·   Cuales fueron tus errores y qué respuesta esperaba ver escrita tu profesor/a para puntuar más alto. Esto que te permite conocer mejor cuáles son sus criterios y te puede venir muy bien para ser más asertivo ante futuras pruebas que hayan de ser evaluadas por este mismo profesor/a

Monos voladores alrededor del muérdago. Sombras narcisistas que oscurecen las fiestas

Fiestas que se convierten en el escenario perfecto para una de las estrategias más dañinas del narcisismo Las fiestas navideñas y de Fin de...