martes, 5 de noviembre de 2013

Factores que contribuyen al inicio y mantenimiento de la compra compulsiva

   

1.               Insatisfacciones vitales, frustraciones y otros problemas psicológicos que se proyectan a través del consumo y de la adquisición de cosas nuevas. En algunas ocasiones compramos por aburrimiento. Comprar resulta gratificante, y eso basta, es un placer porque da respuesta cumplida a los deseos de la gente.

2.               La influencia de la publicidad. Los deseos pueden ser conocidos o desconocidos por la persona que los tiene. El buen marketing se encarga de desvelarlos y de encauzar al que los tiene hacía la manera de satisfacerlos. El consumidor “aprende” que comprar determinados productos le va a ayudar a escapar de cualquier estado negativo en el que se encuentre, por ejemplo:
    1. superar el estrés
    2. reducir la tensión interna
    3. subir el estado de animo
    4. aliviar la depresión
    5. superar problemas personales

3.               Deseo de prestigio social y el afán por destacar ante las demás personas mediante la adquisición y posesión de bienes materiales. Tener cosas materiales se usa como una prueba de que uno es exitoso. No importa si otras personas tienen mayores ingresos, lo que importa es tener lo que otros tienen o más de lo que otros poseen

4.               Vivir en el pasado. Puede darse el caso de que una persona que tuvo un estilo de vida de altos gastos, ahora vea como sus recursos financieros han mermado considerablemente, pero, acomodada a su estilo de vida de altos gastos, sigue consumiendo como antes sin adaptarse a la realidad financiera del presente. O bien, el caso contrarío, la persona que en el pasado vivió un periodo de escasez o pobreza y una vez superado gasta desenfrenadamente tratando de recuperar lo que deseaba poseer pero no podía alcanzar.


5.               Facilidad de crédito. Usan las tarjetas de crédito para financiar un estilo de vida que no se puede sostener con los ingresos percibidos. Las ofertas de tarjetas de crédito y los pagos mínimos son usadas para justificar gastos continuos por encima de las posibilidades económicas. Según el Banco de  España el número de tarjetas bancarias paso de 18 millones en el año 1988 a 80 millones en el 2008.

6.               Otras veces compramos por necesidad. La necesidad es un objetivo vital, lo cual significa que es compleja. Y lo es porque encierra objetivos, deseos, creencias y decisiones. Los expertos en publicidad y marketing lo saben y lo manipulan, y la predominancia de los valores materialistas en la sociedad actual son un caldo de cultivo especialmente bueno para el desarrollo de este tipo de trastorno.

7.               Otros factores: autoservicio, el pago diferido, el encontrarse a otros compradores con carros repletos, tarjetas de fidelización, dependientes amables, etc. influyen sobre todo en aquellos casos donde hay una falta de presupuesto. Si uno no lleva la contabilidad de sus ingresos y gastos, gastará sin control y sin darse cuenta de que cada día está cayendo más en deudas.

Los problemas de comportamiento relacionados con el consumo son situaciones en las que todas las personas podemos encontrarnos en alguna medida: poco, mucho o muchísimo.

Algunos de estos comportamientos  pueden ser manifestaciones de enfermedades o problemas psicológicos.

ALTERACIONES DE LA CONDUCTA ALIMENTARÍA



En nuestra sociedad se produce una enorme tensión causada por tres tipos de mensajes contradictorios, en relación con la estructura corporal: Mensaje médico, mensajes estéticos y mensajes gastronómicos. La abundancia de alimentos, algunos muy atractivos, junto con el “mandato” social de tener que ser delgado, para ser aceptada, crea situaciones internas muy conflictivas que conducen a personas predispuestas (la adolescencia es un periodo crítico) a desarrollar un trastorno del comportamiento alimentario.
Los trastornos de la conducta alimentaría (TCA) consisten en comportamientos anormales relativos a la alimentación, así como actitudes, emociones y sentimientos negativos hacia el tamaño y la forma del cuerpo. Afectan diferentes aspectos de la vida de los pacientes. Aparentemente, las relaciones sociales y familiares, junto al estado de ánimo, son los aspectos más perturbados, además de la salud física, la alimentación, los estudios y la vida laboral.

Las alteraciones en el estado de ánimo, los cambios de humor, la pérdida de la alegría y las ilusiones constituyen otros de los aspectos dañados en las personas que padecen TCA[1] . De esta manera, se observa que sus consecuencias no se reducen sólo a lo relacionado con la salud física y la alimentación, sino que se generaliza a diversos aspectos emocionales y sociales.

Aunque no existe una causa clara de los TCA, se señala la importancia de la alteración de la imagen corporal como el factor que determina el inicio y mantenimiento de dicho trastorno[2]. Las personas que padecen TCA perciben el propio cuerpo de forma no coincidente con sus características reales,

Las conductas alimentarias de riesgo (CAR) incluyen dietas restrictivas (desde evitar alguno de los alimentos principales del día, hasta consumir solamente 500 calorías al día), atracones, conducta alimentaria compulsiva, hábitos alimentarios inadecuados y ayunos.

A menudo se autoimponen reglas dietéticas extremas imposibles de cumplir, particularmente en los periodos de estrés. La desviación de estas reglas es percibida como una evidencia de debilidad.  El resultado es el abandono del autocontrol, se come por el placer de consumir comidas prohibidas que nos gustan, la distracción de los problemas y la atenuación temporal de la depresión y la ansiedad. Se desinhibe por completo la forma de comer.

Posteriormente se experimenta una sensación de fracaso, la autoestima disminuye y el nivel de estrés aumenta. El riesgo de convertir la dieta en una situación crónica  y desarrollar posteriormente trastornos de la conducta alimentaría, como la bulimia  nervosa es muy alto.



[1] Etxeberria y cols., 2002
[2] Carretero y cols., 2009; Sepúlveda, Botella y León, 2001

jueves, 24 de octubre de 2013

LA CRÍTICA PATOLÓGICA


Cuando hablamos de crítica patológica, nos referimos a esa voz interior que nos ataca y nos juzga. Todo el mundo la tiene, pero las personas con una baja autoestima la sufren con mayor frecuencia y agresividad que el resto.

Tiene su origen en nuestras primeras experiencias de socialización, cuando aprendemos de nuestros padres lo que se espera de nosotros y lo que no. El niño intuye de algún modo que su supervivencia depende de sus padres, y que el rechazo de estos puede tener consecuencias fatales para él. Por ello, cuando es regañado o castigado, siente una especial angustia. El episodio quedará guardado en su mente como un residuo emocional de tipo restrictivo. Es pues imposible crecer sin un cierto grado de desgaste, pues las situaciones de castigo son inevitables en el proceso de aprendizaje. Pero sí deberíamos poder suavizar estos efectos de la crianza una vez conocidas sus consecuencias.

Hay una serie de factores en la crianza muy importantes para lograrlo y que los padres deberían aprender a evitar:

1. Confundir cuestiones de gustos, necesidades personales, de seguridad o el buen juicio, con imperativos morales. Determinadas expresiones transmiten mensajes morales que traspasan las situaciones en las que se reciben. Lo que queda en el niño cuando la situación se olvida, es la sensación de maldad.

Ej: un niño que oye que es perezoso olvidara la situación por la que recibió dicha etiqueta, pero no el juicio moral que encierra.

2. No distinguir entre conducta e identidad. El niño no podrá aprender la diferencia entre lo que es y lo que hace. Cuando crezca, su voz crítica atacara tanto lo uno como lo otro. Cuando los padres han sido capaces de diferenciarlas, sus hijos adultos tendrán ataques de su voz crítica mucho más suaves y benignos.

3. La frecuencia de los mensajes negativos recibidos de los padres tiene un impacto negativo sobre los primeros sentimientos de valía. Una regañina no deja una fuerte huella, es la repetición continua lo que hace que se acabe creyendo aquello que se dice.

4. La inconsistencia de las prohibiciones. Al principio, causa confusión pero como necesitamos explicaciones lógicas, con el tiempo el niño deducirá que el problema no es lo que hace, si no él mismo quien es malo.

5. La vinculación de forma reiterada entre los gestos prohibitivos y la cólera o rechazo paternos. Una crítica acompañada por una dosis de ira o rechazo transmiten el mensaje: “el rechazo esta causado por tu maldad” y queda fuertemente impreso en la mente del niño.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Nuevo Taller: Aprendiendo a quererte. El problema de la autoestima.

Clinica Gabriel.Av.del Sur, 9-15.
Mislata.Valencia.

Viernes 18 de Octubre a las 18:00 horas


Charla GRATUITA impartida por Encarna Grau.Psicologa. 

"El problema de la autoestima está en la capacidad humana de juicio.Juzgarse y rechazarse a uno mismo produce un enorme dolor.Para intentar agravar de algún modo ese malestar,tendemos a replegarnos,asumir menos riesgos,relacionarnos menos y con peor calidad en nuestras interacciones.
Levantamos barreras defensivas,para algunos será la ira,otros el perfeccionismo,las fanfarronadas,las drogas...

LA FORMA EN QUE UNO SE PERCIBE A SI MISMO PUEDE CAMBIAR.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Colaboración en una Investigación

Hola, somos un grupo de psicólogas que estamos haciendo un estudio y necesitamos obtener una serie de datos sobre la autopercepcion de los dependientes. Para ello hemos elaborado este cuestionario que os presentamos y que os pedimos que difundáis y en su caso, respondáis ya sea como dependientes, ya como cuidadores o representante de ellos, pues nos sera de gran ayuda para detectar aquellas necesidades reales que están presentes, sobre todo las de mayor urgencia. Os agradecemos vuestra colaboración por adelantado.

Link:
https://docs.google.com/forms/d/1i490Fd16OEI4nyHvcotmWmLccxFhnoczElxNFO-qS60/edit

viernes, 30 de agosto de 2013

La autoestima es esencial para la supervivencia psicológica.



El problema de la autoestima esta en la capacidad humana del juicio. Juzgarse y rechazarse a uno mismo produce un enorme dolor. Para evitar agravar de algún modo ese malestar, tendemos a replegarnos, asumir menos riesgos, relacionarnos  menos y con peor calidad en nuestras interacciones. Levantamos barreras defensivas, para algunos será la ira, otros el perfeccionismo, las fanfarronadas, las drogas,…..

LA FORMA EN QUE UNO SE PERCIBE A SI MISMO PUEDE CAMBIAR

El estilo de crianza recibido durante los 3 ó 4 primeros años de vida junto con las circunstancias de la vida que nos toque vivir, serán las que determinen la cantidad y calidad de nuestra autoestima.

Aunque es cierto que las circunstancias van a influir en su autoestima, no lo es menos que el grado de autoestima que usted presente también va a incidir en como se desarrollen sus circunstancias. Es aquello del ¿qué fue primero el huevo o la gallina? Francamente, no se sabe a pesar de las investigaciones. No hay acuerdo.
Lo que si esta absolutamente contrastado es que el factor más importante para el cuidado de su autoestima (sino de toda su psique) lo encontramos en sus ideas. Sea cual sea su circunstancia, usted, en la mayoría de las ocasiones, solo va a poder cambiar su forma de interpretar aquello que le esta ocurriendo.

Existen en este momento métodos probados de terapia cognitiva conductual con los que conseguir elevar su autoestima cambiando su forma de interpretar su vida, aprendiendo como crear nuevas afirmaciones sobre sí mismo que sean objetivas y positivas, que fomenten su autoestima en lugar de quebrantarla.

Estos métodos para ser efectivos exigen por su parte un compromiso de trabajo, pues incluyen algunos ejercicios para los que no existen ni excusas, ni sustitutos.
Hablamos de cambiar patrones de pensamiento que llevan toda una vida instalados en su subconsciente y que le han llevado a los niveles de autoestima en los que se encuentra en estos momentos. Lleva un tiempo rebajar la autoestima, pero también incrementarla y sobre todo al principio de la terapia, va a desarrollarse lentamente.


Por ello es absolutamente necesario que se comprometa consigo mismo a tomar el tiempo que necesite y ha realizar los ejercicios que le ayudaran a vivir en una dimensión diferente a la que se encuentra en estos momentos.

viernes, 19 de julio de 2013

Reflexiones después de un entierro. Dolor, reencuentros no deseados, recuerdos, nostalgia ......Adiós Vicenta. Ahora descansa.


Cuando alguien mediocre te difame y hable mal de ti a tus espaldas, agradéceselo doblemente. Por una parte esta demostrando que no eres como él, por eso le causas disonancia y eso siempre es de agradecer. Por el otro, hará la labor de alejar de ti otras personas mediocres que al escucharle y creerle no te acecharan, lo cual tampoco es despreciable. No intentes acercarte, ni intentes llegar a buen puerto con ellos por medio de razonamientos pues en la mayoría de los casos ¡no están capacitados para ello!. Al fin y al cabo, no se puede pedir a un olmo que de deliciosos frutos, ni puedes esperar enseñar a un perro a que module su voz entonando bellos cantos, seria muy estúpido esperarlo. Tampoco es justo esperar buenas acciones de determinado tipo de gente. No pueden, ni siquiera se imaginan como se hace,!pobres! Con lo corta que es la vida, y que poca inteligencia demuestran!! 
Cuando mueres, los que tienen más suerte, se llevan al mas allá un traje, puede que te toque un simple sudario ¿quien sabe?. Lo que realmente cuenta cuando alguien muere es dejar en el corazón de los que te han conocido una huella que nunca va a desaparecer y que va a ser lo que quede de ti, que los que te han encontrado en su camino te quieran y te recuerden. De algunos en cambio, cuando mueran solo se podrán mencionar sus mediocridades, falsedades, mentiras, odios, ......nada que alguien quiera recordar y habrán malgastado su vida empleándola únicamente en hacer daño a los demás. Muy triste decisión vivir así, ademas se olvidan de algo muy, muy importante. Alguien solo te puede dañar si TU le das el permiso para hacerlo. Yo hace mucho que ya no se lo doy a nadie.
Hoy hemos despedido a una buena persona que recordaremos muchos, por tanto bien que hizo y por tan poco que pidió a cambio. Yo de mayor quiero ser como ella.

sábado, 25 de mayo de 2013

Próximo taller "Comer. Ese problema"

Introducción


Cuando nuestros antepasados desarrollaron la agricultura, más o menos 10.000 años A.C: abandonaron progresivamente su  rol de cazadores y recolectores, tomando el control de la producción por medio de la agricultura y la ganadería. Se calcula que este cambio incremento la población un 1.000 %. El hombre ya no era nómada, se estableció y durante siglos fue perfeccionando sus técnicas productivas.

En los últimos cincuenta años (quizás sesenta) debido al espectacular desarrollo de una agricultura y una ganadería capaces de producciones intensivas se  han generado, al menos en las sociedades desarrolladas, unas altas cantidades de alimentos, causantes de que tengamos disponibles un número ilimitado de calorías que obtenemos con un escaso gasto energético por nuestra parte.

Desde esta perspectiva es fácil entender porque nuestra especie esta manifestando una tendencia a engordar. Quizá responda a una nueva adaptación que a lo largo de numerosas generaciones futuras camine hacia una obesidad sin repercusiones en la salud no sabemos muy bien por, ni para que finalidad. Pero de momento, lo que sí sabemos ya, es que esta tendencia,  y un ideal de belleza no demasiado conectado a la realidad desarrollado en el mundo occidental,  esta causando problemas a un numero importante de personas en forma de trastornos alimentarios.

Los trastornos de la alimentación constituyen uno de los problemas de salud que han experimentado mayor crecimiento en la población joven. En la actualidad, el ser delgado se asocia con la belleza y la salud, lo que está provocando un culto por el cuerpo y la búsqueda del canon estético de la delgadez que lleva a establecer objetivos de pérdida de peso no realistas cada vez desde edades más tempranas.

Estudios recientes sugieren que 11.2% de los adolescentes muestran conductas alimentarías de riesgo para el desarrollo de TCA, de las que casi 70% de los casos son mujeres[1] . Otro estudio mostró como hasta un 8% de las universitarias encuestadas creían que las estrategias extremas que se han popularizado para el control del peso (por ejemplo, las dietas monoalimentarias) son prácticas útiles.

Estas dietas de dudosa eficacia pueden conducir al desarrollo, no sólo de los bien conocidos trastornos alimentarios, sino también de nuevos TCA como la vigorexia y la ortorexia, el trastorno por atracón o trastorno alimentario compulsivo. Ser mujer y vivir en una cultura occidental ya constituye un factor de riesgo para padecer un  TCA.

Generalmente, las mujeres comienzan a restringir su dieta cuando hay diferencias entre cómo se ven y cómo se quieren ver; es decir, cuando creen que su cuerpo no concuerda con el ideal social, se genera en ellas una insatisfacción con el tamaño y la forma de su cuerpo.


[1] Aubalat, Quiles y Castaño, 2011


Liberando emociones reprimidas

  Cuando el hambre no está en el cuerpo, sino en lo que sientes Hay algo que probablemente ya sospechas, pero nadie te ha explicado con cl...